La transformación digital es ya una realidad en prácticamente todos los ámbitos económicos, incluido el de la construcción. En los últimos años, el sector ha experimentado una revolución, liderada de forma incuestionable por la tecnología BIM, o modelado de información para la edificación (del inglés, Building Information Modeling).
A grandes rasgos, la implementación de BIM en la construcción permite generar y gestionar datos sobre un edificio a lo largo de todo su ciclo de vida, desde el primer esbozo hasta su explotación. El mercado ha recibido con los brazos abiertos a esta tecnología, cuyas aplicaciones tienen un alcance inmenso.
Aplicaciones y ventajas de BIM en la construcción
Gracias a la tecnología BIM en la construcción, es posible construir con mayor eficiencia, reduciendo los costes y el tiempo de entrega de un proyecto en un 20%. Otra de las características más destacadas de BIM para construcción es que facilita y fomenta el trabajo colaborativo entre responsables de proyectos, constructores, arquitectos, contratistas, gerentes y cualquier parte interesada en un proyecto.
La tecnología BIM emplea un software dinámico para modelar edificios en 3D y hacer simulaciones en 4D, optimizando al máximo los recursos económicos y temporales de las constructoras. Esta tecnología ha cambiado radicalmente el modus operandi del sector, ha modificado la estrategia productiva y comercial de las constructoras y ha abierto la puerta a una serie de posibilidades que hasta hace relativamente poco parecían extraídas de una obra de ciencia ficción.
Por ejemplo, a través del software BIM se puede mostrar en 3D cómo quedará un proyecto terminado, aplicar cambios con agilidad o simular cómo se adaptaría un determinado material al entorno real, algo de gran valor a nivel comercial.

BIM en arquitectura: clave para la adjudicación de proyectos públicos
En parte, el auge de la tecnología BIM está vinculado a la apuesta de varios gobiernos por la digitalización. Muchas administraciones ya exigen a las compañías que quieran presentarse a concursos públicos de construcción de edificios y grandes estructuras a incluir el uso de esta tecnología en su candidatura.
Por ejemplo, en España, implementar BIM es ya obligatorio para toda licitación pública de edificación, y en julio de 2019 lo será en licitaciones públicas de infraestructuras.
La integración de la inteligencia artificial con BIM en la construcción, una tendencia al alza
La inteligencia artificial está cada vez más integrada en nuestra vida diaria y su aplicación al modelado de información para la edificación no es más que un paso natural en su evolución.
Cada vez más dispositivos son capaces de generar y almacenar una enorme cantidad de datos. La inteligencia artificial permite procesar toda esta información y extraer conclusiones, que nos permiten tomar decisiones informadas y actuar con la máxima eficacia.
Al integrar el potencial de la inteligencia artificial con la tecnología BIM en la construcción, los profesionales de la construcción pueden hacer pruebas y un sinfín de simulaciones (con resultados inmediatos) y optimizar las tareas de diseño. Por ejemplo, pueden predecir y prevenir riesgos asociados a un proceso constructivo antes de iniciar cualquier trabajo.
Asimismo, la integración de dispositivos conectados a internet en los proyectos ya terminados, como sensores, permite conocer en tiempo real cualquier incidencia relacionada con el mantenimiento del edificio, lo que permite resolver los problemas de raíz y obtener un ahorro económico notable.
En definitiva, la tecnología BIM en arquitectura y construcción representa un nuevo enfoque para el diseño de edificios que cambiará la dinámica funcional de las empresas de diseño. Por consiguiente, la transición a BIM requiere un análisis en profundidad sobre cuál es la mejor manera de organizar una oficina en torno a BIM. Infórmate aquí sobre las soluciones de software BIM de Autodesk, que proporcionan a los equipos herramientas para hacer que la información está siempre coordinada, actualizada y accesible en un entorno integrado.


