El sector de ‘productos biomédicos’ es uno de los que mejor puede aprovechar el valor añadido de la Fabricación Aditiva por varias razones.

En primer lugar, fabricar material por capas permite obtener ‘implantes con zonas porosas’, en las que los poros están ‘hechos a medida, con tamaño controlado’ y ‘muy bien conectados’. Algunos estudios, indican que las células óseas crecen muy bien a través de titanio fabricado mediante Fabricación Aditiva y producen una excelente osteointegración del implante. Los implantes de titanio fabricados mediante esta tecnología combinan un cuerpo sólido con regiones porosas en una sola pieza, lo cual les permite ofrecer altas prestaciones y una elevada osteointegración.

En segundo lugar, la mayoría de piezas fabricadas mediante Fabricación Aditiva suelen requerir un postprocesado mecánico, con el fin de obtener una calidad superficial similar a la que se obtendría mediante mecanizado. Sin embargo, en los implantes médicos esta peculiaridad resulta ventajosa, ya que la rugosidad superficial es un factor positivo, puesto que permite una mejor fijación del implante al elemento óseo.

En tercer lugar, la ‘libertad de formas y diseño’ que caracteriza a las piezas fabricadas mediante Fabricación Aditiva, es esencial, ya que permite producir implantes absolutamente personalizados, a medida del paciente en cuestión.

Por último, pero no menos importante, la fusión selectiva de materiales cuando se usa este tipo de tecnologías, suele producirse en atmósfera especial (gas inerte o vacío) lo cual otorga a las piezas una pureza elevada.

Los implantes médicos son una de los nichos de mercado más importantes de la tecnología SLM. Al igual que el cuerpo humano, se trata de piezas personalizadas y únicas. La tecnología SLM tiene un gran número de ventajas en esta aplicación entre las que destacan: la posibilidad de fabricación de formas complejas y personalizadas, la inmediatez en el desarrollo de una solución (a partir de una tomografía de la zona a reconstruir se puede diseñar a medida un implante), la reducción del tiempo y de las complicaciones quirúrgicas (se puede ajustar el implante en modelos antes de la operación sobre moldes o esqueletos fabricados en polímero a partir de la zona a reconstruir) y la posibilidad de fabricación de estructuras ligeras y graduales con una mayor compatibilidad biomecánica, confort y osteointegración.

A parte de los propios implantes y prótesis, la fabricación de instrumental quirúrgico es otra de las aplicaciones de la tecnología SLM.